Luego de que la semana pasada se frustrara la sesión para tratar sus pliegos, el Gobierno de Javier Milei designó por decreto a los jueces Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla para cubrir las vacantes en la Corte Suprema de Justicia.
En un comunicado, cuestionó que los pliegos presentados por la Casa Rosada no hayan sido debatidos y afirmó que "el Presidente ha tomado la determinación de designar en comisión" a ambos.
“El Presidente ha tomado la determinación de
designar en comisión a los doctores Manuel Garcia-Mansilla y Ariel Lijo como jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, hasta la finalización del próximo periodo legislativo, con el objetivo de normalizar el funcionamiento del máximo tribunal judicial de nuestro país, el cual no puede llevar a cabo su rol con normalidad con tan solo tres ministros", comunicaron desde la Oficina del Presidente a través de redes sociales.
"Durante el mencionado plazo,
esta administración continuará con el trámite legislativo para que la Cámara Alta ejerza sus atribuciones y preste los correspondientes acuerdos a los pliegos. El Gobierno Nacional no tolera ni tolerará que los intereses de la política se impongan por sobre los del pueblo argentino, bajo ninguna circunstancia”, plantearon.
En ese sentido, el Gobierno resaltó que “en ningún caso el Senado tiene la potestad para rechazar el acuerdo de los candidatos propuestos por el Presidente en base a preferencias personales o políticas de los senadores".
"De hecho, es la politización de la Justicia una de las principales causas de que los argentinos no tengan un servicio de Justicia que resuelva sus problemas. La Constitución claramente establece que es
el Presidente, y nadie más, quien tiene la facultad de seleccionar los candidatos para cubrir las vacantes en el Máximo Tribunal, limitándose el Senado a prestar su conformidad o rechazarlos en función de un análisis objetivo de la idoneidad técnica de los candidatos", agregaron en el comunicado.
El 20 de marzo del año pasado, el Poder Ejecutivo anunció que enviaría los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla para ocupar los dos cargos vacantes en la Corte Suprema, medida que realizó el 15 de abril. Desde entonces, el Gobierno negoció sin éxito con la oposición dialoguista y la más intransigente de Unión por la Patria (UP) para conseguir los dos tercios de votos necesarios para su aprobación en el Senado.
El último intento fue la incorporación del pliego de Lijo entre los temas a debatirse en las sesiones extraordinarias convocadas por el Presidente, pero tampoco consiguió los consensos necesarios. El Gobierno tenía tiempo hasta el viernes para intentar conseguir los votos en el Senado para lograr su designación.