27.02.2025 / Política

Milei dará su discurso ante la Asamblea Legislativa en un Congreso plagado de ausencias de legisladores y gobernadores

El Presidente se enfrentará a un escenario inusual en toda la historia argentina: una parte significativa de legisladores y gobernadores estarán ausentes. Además, fotógrafos de los medios de comunicación tampoco asistirán, pero por decisión del Ejecutivo de no permitirles el acceso.





En el marco de la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso, Javier Milei se enfrentará a un escenario inusual para un presidente: una parte significativa de legisladores y gobernadores estarán ausentes. Además, fotógrafos de los medios de comunicación tampoco asistirán, pero por decisión del Ejecutivo de no permitirles el acceso. 

Unión por la Patria decidió no asistir en su totalidad, dejando vacías muchas bancas tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado. En la Cámara Alta, donde hay 72 miembros, solo se presentará el 50% de los legisladores. El bloque de UP ya confirmó que sus 34 senadores no estarán presentes, mientras que el radical Martín Lousteau también anunció su ausencia. Además, se especula que otros legisladores podrían sumarse a esta decisión.

En la Cámara de Diputados, el panorama es igualmente fragmentado. Los 98 diputados de Unión por la Patria aún no han tomado una decisión definitiva, pero las opciones que se barajan son no asistir o enviar una delegación reducida. En cualquier caso, se estima que no más de 10 legisladores del bloque estarán presentes.

Otros bloques también han optado por ausentarse o reducir su representación. Democracia para Siempre enviará solo a 2 de sus 13 miembros. Por su parte, Encuentro Federal contará con menos del 50% de sus 16 diputados en el recinto.

La falta de asistencia no se limita a los legisladores. Varios gobernadores también han decidido no participar en la apertura de sesiones. Entre ellos se encuentran Axel Kicillof (Buenos Aires), Ricardo Quintela (La Rioja) y Gildo Insfrán (Formosa). En el caso de Gustavo Melella, gobernador de Tierra del Fuego, su ausencia se debe a que tiene programada la apertura de sesiones de su provincia el mismo día, una tradición anual. Sergio Ziliotto, de La Pampa, también estará ausente, aunque su acto provincial se realizará al mediodía, lo que en otras ocasiones no le había impedido asistir al Congreso.

Lo más llamativo es que incluso los gobernadores peronistas que respaldaron proyectos del oficialismo libertario en el Congreso tampoco estarán presentes. Raúl Jalil (Catamarca) y Osvaldo Jaldo (Tucumán) planean enviar a sus vices para evitar la exposición mediática, aunque sin romper completamente los lazos con el gobierno. Una estrategia similar adoptará Gustavo Sáenz, gobernador de Salta, quien mantiene una relación cercana con Sergio Massa, su ex compañero de fórmula presidencial en el Frente Renovador.

Este contexto de ausencias masivas, tanto de legisladores como de gobernadores, convierte a esta apertura de sesiones en un hecho histórico. Será la primera vez que un presidente argentino inaugure las sesiones ordinarias del Congreso con una oposición prácticamente ausente. Además, la decisión de los gobernadores de no ocupar sus lugares en el palco, ubicado a la izquierda del atril presidencial, refuerza la imagen de un evento marcado por la tensión política y la falta de consenso.

La ceremonia, que busca emular el estilo de los actos legislativos estadounidenses, ya había sido implementada por Javier Milei en 2024, cuando introdujo cambios como el uso de un atril en lugar del escritorio presidencial. Sin embargo, este año, la ausencia de una parte significativa de los actores políticos del país plantea interrogantes sobre el impacto que esta situación tendrá en el desarrollo legislativo y en las relaciones entre el oficialismo y la oposición en los meses venideros.