Tailhade adelantó “un escenario explosivo” en la Corte con Lijo y García Mansilla: “Se viene una guerra de mafiosos”
El diputado nacional de UP dialogó con Política Argentina sobre las incorporaciones a dedo de Milei en el máximo tribunal. También se refirió al proyecto de Ficha Limpia que -advirtió- "viene persiguiendo a Cristina Kirchner" desde la citación y la condena por Vialidad. Qué hay detrás de la suspensión de las PASO y el escándalo con la criptomoneda $LIBRA .
por Débora López
Previamente a la designación vía decreto de Ariel Lijo y Manuel García Mansilla para cubrir las vacantes en la Corte Suprema de Justicia de la Nación - que sonaba fuerte en las horas anteriores -, el diputado nacional de Unión por la Patria (UP) Rodolfo Tailhade adelantó “un escenario explosivo” a partir de la llegada de ambos al máximo tribunal por el "dedazo" del Ejecutivo y una "guerra de mafiosos" entre el actual titular del máximo tribunal, Horacio Rosatti, y el magistrado Ricardo Lorenzetti.
En este marco, el legislador remarcó en diálogo con Política Argentinaque "los jueces condicionan absolutamente la política argentina", al referirse sobre el proyecto de Ficha Limpia que -según su perspectiva- "está dirigido a una sola persona", Cristina Fernández de Kirchner, pero que "va a ser una espada de Damocles para todos los dirigentes políticos". Del mismo modo, opinó sobre la suspensión de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), que significó un triunfo legislativo por parte del oficialismo. "Era un proyecto muy ambicioso, que básicamente era antidemocrático", sostuvo Tailhade.
Por último, se refirió al escándalo con la criptomoneda $LIBRA y los posibles impactos para Javier Milei en terminos jurídicos y políticos. "Fue parte de una estafa", sentenció el integrante del Consejo de la Magistratura.
Tailhade se graduó de abogado en la Universidad del Museo Social Argentino en 1994 y se especializó en derecho penal. Trabajó en estudios de abogados y en dependencias del Poder Judicial. En la actualidad, forma parte del Consejo de la Magistratura y es diputado nacional por la Provincia de Buenos Aires.
- ¿Qué rol te parece que tuvo el presidente Javier Milei en la estafa cripto de $LIBRA?
Todavía creo que hay mucha información que falta y por supuesto faltan las investigaciones, lo que pueda haber de investigaciones en Argentina, en Estados Unidos o en algún otro lugar del mundo. Pero con los elementos que hay, que no son pocos, desde mi punto de vista está muy claro que Javier Milei fue parte de una estafa, es decir, de criptoactivos que por ahora está estimado que generó perjuicios por 287 millones de dólares. Yo no tengo ninguna duda que formó parte de la banda, que él craneó eso junto con Hayden Davis y los argentinos (Mauricio) Novelli, un socio de él español y Sergio Morales que está en la CNV. El Presidente viene reuniéndose con esta gente desde octubre, la hermana se reunió varias veces con esta gente. Novelli es muy cercano al Presidente. Yo tengo en mi canal un vídeo donde investigué las anteriores estafas criptográficas en las que había participado Milei y hay dos muy claritas: CoinX, que es una piramidal que al mes de que la promocionó Milei fue a parar todo el diablo, y otra en la que también estuvo Novelli, que se llamaba Vulcano.
- ¿Cuáles crees que son las consecuencias jurídicas que puede enfrentar Milei por este tema?
En Argentina ninguna. La justicia federal que investiga el hecho es la de Comodoro Py, que, desde mi punto de vista, es la principal organización criminal argentina. Cuando se habla de criminalidad organizada, la primera banda, la más importante es la de los jueces y fiscales de Comodoro Py, con lo cual ahí no va a pasar nada. El fiscal es un trucho, Eduardo Taiano, que ve homicidio en el suicidio de Nisman y acá todavía no la ve la estafa. Si hubiese pasado algo similar con nosotros en el gobierno ya estarían allanando absolutamente todas las oficinas de gobierno. Me acuerdo cuando allanaron la AFIP, que me acusaban a mí y a un compañero de haber sido cómplices de un un espía preso. Allanaron la AFIP y le allanaron su casa a ese compañero, le secuestraron 6 o 7 computadoras. Obviamente nada de esto va a pasar en Argentina.
- ¿Y las consecuencias políticas?
Probablemente en el Congreso tampoco podamos avanzar mucho. Hay demasiados cómplices en el Congreso. A lo sumo podemos llegar a estar votando en algún momento una comisión investigadora o probablemente una interpelación a Karina Milei, que creo es lo que está proponiendo el bloque de (Miguel Ángel) Pichetto. Son cosas que me parece que pueden tener cierto impacto político. Karina Milei no va a aparecer nunca, no sabe hablar en privado, mucho menos va a enfrentar a diputados o diputadas, algunos de los cuales tienen mucha experiencia. Así que la verdad que no soy muy optimista con respecto a que avance en términos institucionales o judiciales en Argentina. Políticamente sí creo que se ha generado un daño en la credibilidad del gobierno, veremos cómo sigue. Por lo menos me parece que la gente sí entiende estas cosas, más allá de no entender las cuestiones técnicas, entiende cuando alguien participa de un engaño y la verdad que la gente se ha dado cuenta que Milei, con cada una de las cosas que ha dicho, se ha desmentido, se ha vuelto a decir y es absolutamente impresentable todo lo que hizo a lo largo de estos hechos. A la gente le entró la bala en ese sentido, eso me parece que va a ser lo más valioso que vamos a poder sacar de este episodio.
- ¿Cómo ves la posibilidad de formar una comisión investigadora en el Senado, en donde la semana pasada hubo una propuesta del bloque de la UCR, pero que después a la hora de votar, los votos ya no estaban?
La comisión investigadora en el Senado tiene bastantes posibilidades de ser aprobada, en Diputados menos, pero tampoco la descarto. De todos modos las comisiones investigadoras tampoco van a tener demasiada profundidad o trascendencia porque va a haber todo un dispositivo que va a impedir que la investigación avance.
De todas maneras, si el radicalismo o algún otro impulsor de la comisión lo presenta la semana que viene cuando ya arranquen las sesiones ordinarias, de llegar al recinto no va a requerir dos tercios ni siquiera la mitad más uno sino la mayoría simple. En ese sentido, yo veo posibilidades de que el Senado apruebe una comisión investigadora. Después si esa comisión tiene o no tiene posibilidades de ser, de indagar de manera profunda en los hechos, lo vamos a ir viendo. En Diputados lo veo más difícil porque hay mucha dispersión, pero para nosotros es juicio político, está bastante claro, y cada día que pasa está cada día más claro. Las desmentidas de Milei son un desastre, son autoincriminatorias y cada día aparece más información. Igual juicio político no significaba destitución, significaba investigación. Por eso la comisión investigadora es un sinsentido. ¿Qué vas a hacer? ¿Vas a investigar durante un año o un año y medio para después concluir que sí hay elementos para un juicio político y vamos a iniciar en el juicio político un procedimiento que también incluye una investigación?
- ¿Qué opinás del proyecto Ficha Limpia?
Es absolutamente inconstitucional, desde el punto de vista técnico. La Constitución dice que una persona es inocente o culpable cuando queda firme una sentencia que lo diga así. Y en el sistema judicial argentino la sentencia queda firme cuando la Corte interviene para confirmar el fallo, para rechazar un recurso, es decir, cuando ya no hay más recursos para seguir peleando por una decisión judicial. Ese es el momento en que se considera firme una sentencia y es a partir de ahí donde se le quitan los derechos a esa persona condenada. Derechos políticos, derechos económicos, lo que fuera, por supuesto, su derecho a la libertad ambulatoria, si fuera el caso, pero antes no, antes una persona inocente. Acá lo que está pasando es adelantar esa sentencia condenatoria a un paso antes, es decir, considerar que una persona está en condiciones de perder sus derechos cuando todavía la sentencia no ha quedado firme. Por otra parte, tenemos también que las decisiones respecto de quién va a poder ser candidato o no, ya no van a pasar más por la justicia electoral, por la Cámara Electoral sino que va a ser la criminalidad organizada de Comodoro Py la que lo va a definir. Ellos te van a armar una causa, te van a procesar en tiempo récord, te van a condenar en tiempo récord y te van a confirmar la condena en tiempo récord. Es decir, antes del 2027 te pueden armar lo que se les cante. Y a Cristina (Kirchner) no le van a armar nada porque a Cristina ya le armaron. Ahora los que vienen son los demás. Por ejemplo, todos estos cosplayers del bloque de la Libertad Avanza están en un cumpleaños, no entienden que (Mauricio) Macri maneja Comodoro Py, que tiene mucha terminal ahí y si lo humillan como lo vienen humillando van a tener problemas en Comodoro Py.
- Entonces no la considerás una legislación necesaria en la Argentina…
Todo lo que hoy se está legislando en esa materia, ya el país lo tiene. Ya existe la proscripción o la prohibición de una persona para presentarse como candidato si tiene una condena firme. ¿Cuál es el problema de este dispositivo que hoy tiene la ley argentina? Es que los jueces son unos sinvergüenzas, que en lugar de tardar 4 meses para resolver un tema, tardan 10 años. Como tardan 10 años, a Cristina (Kirchner) no hay forma. Tardan 10 años y Cristina todavía tiene un recurso ante la Corte, que sería el recurso definitivo para ella. Pero claro, no pueden esperar más porque este año hay elecciones y piensan que se va a presentar. Hoy los jueces condicionan absolutamente la política argentina. Aunque ellos mismos tampoco son un ente autónomo sino que los maneja el poder económico, los maneja Clarín, Macri, Techint, Arcor, etc. Así que Ficha Limpia es todo eso, es una porquería. En un país con una justicia razonable sería declarado de inmediato inconstitucional, pero no va a pasar.
- ¿Estás convencido de que la iniciativa va en contra de Cristina Kirchner directamente?
Eligen el momento en el que está Cristina actualmente, es decir, con una condena de un tribunal oral confirmada por un tribunal superior, que en este caso fue la Cámara de Casación. Por eso hablan de la doble condena o de la doble instancia. Pero vos fijate qué truchos que son. Cuando a Cristina la procesaron, la procesó (Julián) Ercolini, es decir, un procesamiento en primera instancia. Y estos sinvergüenzas presentaron un proyecto de ficha limpia con que el procesamiento sólo bastaba para desplazar a alguien de una posible candidatura. Luego el procesamiento llegó al tribunal oral, se hizo el juicio oral y fue condenada a seis años de prisión. Ahí entró otro proyecto que decía que con la condena alcanza para desplazar a una persona o quitarle sus derechos políticos a ser elegido. Es decir, claramente es un proyecto que viene persiguiendo a Cristina desde el mismo momento en que la llaman por primera vez a declarar en la Causa de Vialidad. Con lo cual, ya de por sí, además de ser inconstitucional porque viola el principio de inocencia, también está dirigido a una sola persona o está pensado para esa persona. Pero van a tener un montón de problemas todos los dirigentes políticos. La pensaron para Cristina, pero esto va a ser una espada de Damocles para todos.
- ¿Creés que la van a “proscribir”?
-La van a proscribir a Cristina. Yo creo que si el Senado se planta, hay tres o cuatro senadores de otros bloques que no acompañan esto, la Corte va a sacar el fallo. Nadie tiene que tener expectativas antes de las elecciones. Si el Senado no la saca, la va a prohibir la Corte. (Horacio) Rosatti, que es un empleado de (Héctor) Magnetto, no tiene margen para hacer otra cosa. Yo no sé si va a ser candidata o no, pero no se pueden jugar a que sea candidata y que no solamente gane sino que además tenga unos años en donde no van a poder perforarla desde la justicia por lo menos. Tampoco estoy celebrando eso, pero me parece que ese es el escenario que se viene.
- ¿Cómo ves la estrategia judicial del Gobierno?
La verdad que todavía no tengo muy clara la estrategia judicial. No hay todavía algo muy marcado de qué quieren hacer en el Poder Judicial. Sí hay algunas señales. Te diría que quieren hacer el mismo ajuste en el Poder Judicial, que es lo que están haciendo en la sociedad argentina. Yo no sé si estoy a favor del ajuste, lo que sí estoy a favor es de que haya una reorganización del dinero que va al Poder Judicial. No lo puede manejar la Corte, lo tiene que manejar exclusivamente el Consejo de la Magistratura, y además hay un nivel de gastos superfluos que todo contribuye a fortalecer, a engrandecer los privilegios que tienen los jueces, no es para los laburantes los beneficios y ventajas que han logrado a lo largo de estos años, sobre todo en temas económicos. Los jueces son grandes ratones y son los mejores pagos del país, no pagan impuestos a las ganancias, no pagan ni siquiera la nafta de su auto, la pagamos todos nosotros. En ese sentido me parece que no está mal encarar una reorganización, una redistribución del presupuesto del Poder Judicial, pero la verdad que todavía no veo qué Poder Judicial quieren. Lo que pienso es un Poder Judicial acorde a ellos, es decir uno que todavía sea más proclive a los poderosos, que sea todavía más duro con los laburantes a la hora de resolver cuestiones.
- ¿Cómo analizás la posible designación de Ariel Lijo y Manuel García Mansilla por decreto como jueces de la Corte?
El Gobierno lo que busca con estas dos designaciones es hacer la Corte a su forma y discutirle el poder a Horacio Rosatti. Son dos nombres que a mí no me gustan. Me gusta mucho menos García Mancilla que Lijo y no porque Lijo pueda entender la política, como dicen, sino porque por lo que he visto como juez. Más allá de un montón de barbaridades, yo no me olvido que Lijo metió preso a Amado Boudou en pijama, en patas y en cadena nacional. Ese tipo de cosas las hizo y ya estaba (denunciado) en el Consejo de la Magistratura en esa época. ¿Por qué hizo eso? Porque si no corría serio riesgo de ser destituido por el macrismo, que en ese momento se llevaba todo puesto por delante en el Consejo, con lo cual hizo un gesto e inmediatamente le cerraron el expediente en el Consejo.
- Pero dijiste que García Mansilla te gusta aún menos que Lijo...
La justicia en la Argentina va hacia donde va el poder y demás, pero García Mancilla es una persona que directamente entiende que el peronismo, que representa una parte muy importante para la ciudadanía argentina, es una mierda. De hecho, le mandé en su momento a algunos senadores artículos de opinión que sacaba. En uno dice que el peronismo es incompatible con la democracia. Faltaban como dos años o tres años para que sea propuesto (para la Corte). Calculo que jamás en su vida se le pasó por la cabeza que alguien iba a tener la idea de proponerlo, y entonces él ya escribía esas cosas. Después es el Opus Dei y todo eso, que tampoco le suma. Pero además es un cara dura. Hace cuatro meses decía que la designación por decreto era inconstitucional y ahora manda a decir que obviamente ‘voy a asumir si me designan por decreto y qué sé yo’.
- ¿Pueden avecinarse tiempo turbulentos en la justicia argentina con estos nuevos jueces?
Son dos candidatos que desde mi punto de vista no son idóneos para la Corte, por lo menos yo no lo hubiese propuesto, pero lo que me parece que va a generar eso va a ser un lío impresionante en la Corte. Y se viene un conflicto de poderes grande. Ya hay amenazas. Ayer escribió un abogado de la Universidad Austral, un profesor de Derecho muy importante de la Universidad Austral. ¿Quién era rector de la Universidad Austral antes de ser Juez de la Corte? Carlos Rosenkrantz. Ese señor escribió en La Nación que si Lijo va a aceptar ser juez de la Corte por decreto de Milei tiene que renunciar a su condición de juez federal. Con lo cual lo ponen en una situación, a ver si después al final del camino el Senado termina no aprobando esta designación por decreto, y se queda sin eso y sin su cargo de juez. Yo creo que no es correcto lo que dice este hombre, pero hay una avanzada en ese sentido desde la Corte.
- ¿Y quién define al final del día una situación como esa?
También la Corte mandó a decir que no le va a dar la licencia. Hay una guerra de mafiosos. Rosatti está haciendo su juego. Así que acá puede pasar cualquier cosa. Puede pasar que la Cámara Federal, que no es la autoridad que le tiene que dar la licencia, se la dé. Que después entre la Cámara en conflicto con la Corte, cosa que lo veo difícil. La Cámara puede decir “no, esto es una decisión que tiene que tomar la Corte”. La manda a la Corte y la Corte le rechaza la licencia. O puede decir también, que es lo que correspondería, que el Consejo de la Magistratura es el que tiene que definir las licencias de los jueces. Hace muchos años que no pasa porque nosotros la política ha ido resignando en favor de la justicia. Hemos sido unos idiotas útiles que hemos entregado facultades de la política, capacidad de acción de la política a estos atorrantes. ¿Para qué? Para que nos acorralen después e inventen una causa. Pero es el Consejo de la Magistratura, desde el punto de vista constitucional, el que debería decidir la licencia de Lijo. Yo creo que Lijo puede pedir la licencia y asumir en la Corte. Lo que no va a dejar de pasar es un escándalo y un conflicto institucional. No descarto que alguien le dé la licencia a Lijo y que Rosatti se niegue a tomar el juramento.
- Y en ese caso, ¿qué pasa?
No descarto que frente a esa situación sea Milei el que le tome juramento. Con lo cual no sería un despropósito porque está siendo designado por el Presidente y el Presidente es la máxima autoridad del país. Así que podría tranquilamente tomar el juramento Milei. Y no descarto que una vez que se supere el tema juramento, le saquen la presidencia a Rosatti.
- Una nueva Corte Suprema...
Vamos a tener una Corte de cinco. Rosatti y Rosenkratz (van a ser), un bloque que tenía a Maqueda y que se quedó sin él. Lorenzetti que hoy está solo, pero que puede tener el acompañamiento de estos dos nuevos que se junten. Y ahí puede pasar cualquier cosa. Puede pasar que García Mancilla o Lijo puedan ser elegidos presidentes de la Corte porque no lo veo a Lorenzetti siendo Presidente con el acompañamiento de los dos. Tampoco veo que García Mancilla sea designado por decreto. Pero el presidente Milei entra a la Corte a jugar decididamente con Rosatti. ¿Qué clase de candidato propuso el gobierno? Alguien que lo traicionó a los 5 minutos. En los ´80 existían la CGT Brasil y la CGT Azopardo. Por la calle en donde funcionaba. Saúl Ubaldini era CGT Brasil y Jorge Triaca (padre del ex ministro de Macri) era CGT Azopardo. ¿Por qué no Corte Talcahuano y Corte Balcarce? Estamos frente a un escenario explosivo.
- Pero ahí tendría que haber alguien que pivotee entre las dos. Si no, uno saca fallos y el otro no...
-Puede pasar cualquier cosa. Lorenzetti, que es el fiel de la balanza en este caso o pareciera que podría ser el fiel de la balanza, no va a permitir de ninguna manera, ante la posibilidad concreta, que siga Rosatti presidiendo. La guerra ahí es directamente cara a cara. No hay trincheras, ahí es cara a cara. Por eso la Corte hoy es una montaña de excremento. La han transformado en una montaña de excremento.
- ¿Quiénes y cómo la convirtieron en eso?
Mirá que Lorenzetti ha sido un delincuente, de la misma manera que son estos, a lo largo de tantos años de presidencia. Pero creo que Rosatti lo va a superar en términos de audacia para romper el sistema institucional. Ya lo ha roto. Lo ha roto con el fallo contra el gobierno por la coparticipación. Lo ha roto declarando inconstitucional la ley del Consejo de la Magistratura, que tenía 16 años de vigencia. Es decir, todos los jueces del país elegidos por esa ley, el 90%, serían jueces inconstitucionales e ilegítimos porque a Rosatti, 16 años después, se le ocurrió declarar inconstitucional esa ley y ponerse él como presidente. Es decir, ha venido rompiendo los límites de la institucionalidad. Así que nadie puede aventurar lo que va a pasar. De hecho, se descontaba que Milei iba a designar por decreto a principios de año, no lo hizo. Ahora se descontaba que llegaba y tenía el lunes la firma de los decretos. No sé qué va a pasar. Probablemente salga eso y genere una bomba nuclear en el Poder Judicial. Me parece que va a ser para alquilar balcones.
- ¿Qué opinión tenés, en principio, sobre la ley de las PASO y su actual suspensión?
Yo estoy a favor de las PASO y voté en contra de la suspensión. Estoy a favor de las PASO porque me parece que es una buena herramienta, sobre todo para fortalecer a los partidos políticos. Después puede ser que se puedan hacer ajustes, ver si hay menos tiempo entre elección y elección. Pero a mí me gusta votar, me gusta que la gente vote. Se puede hablar también, por ejemplo, de falta de obligatoriedad. Pero a mí me gustan las PASO como una herramienta, sobre todo frente a un funcionamiento absolutamente deficiente de la mayoría de los partidos, en donde no se le da la trascendencia que tiene a la disputa interna y la posibilidad de llegar a una primaria para que los candidatos sean elegidos en esas condiciones por toda la gente. Fue la política la que terminó desaprovechándola, básicamente por especulaciones. El sistema político tiene una mirada favorable a las PASO porque si no las hubiese derogado directamente y acá no hubo quórum, no hubo números ni de cerca para derogar definitivamente, solamente para suspenderlo este año, y acordémonos que la ley no solamente venía con la derogación de la PASO sino que además venía con una serie de disposiciones vinculadas al financiamiento de los partidos políticos. Era un proyecto muy ambicioso, que básicamente era antidemocrático porque buscaba limitar, restringir la participación, la información, que la gente esté enterada, etc. Todo eso ningún bloque lo aceptó, se tuvo que conformar con la suspensión este año.
- ¿Por qué crees que el Gobierno envía este tipo de proyectos?
El gobierno manda el proyecto porque piensa que la PASO le puede resolver el problema interno al macrismo y entonces dirán ‘mejor dejemos sin PASO, se hacen pelota y los del macrismo después se vienen con nosotros’. Desde nuestro bloque tengo que decir que los compañeros y compañeras que votaron a favor del proyecto de la suspensión tenían posiciones parecidas mucho antes de que se conociera la idea del gobierno, y hay compañeros que no votaron a favor, que se abstuvieron a pesar de que estaban convencidos de que había que suspender. Muchos compañeros del norte y demás tenían proyectos. Con lo cual era algo que en todos los bloques atravesaba transversalmente el conflicto, en todos los bloques había gente que sí y que no. A mí me parece que no es bueno que se haya suspendido, pero más que nada no por la posibilidad de que los partidos diriman ahí sino porque no se le puede decir a la gente que votar es malo. Si estamos en contra de que se vaya a votar seguido, reformemos la constitución y en todo caso votemos cada cuatro años y no cada dos para cambiar la conformación del Congreso, de las legislaturas, de los consejos deliberantes. Por ahí el problema pasa por esa estructura que tienen las elecciones en Argentina, que muchas veces lo que termina pasando termina siendo perjudicial para la estabilidad, para la gobernabilidad, porque si vos perdés una elección a dos años siendo gobierno y perdés la elección legislativa ya empezás a tener serios problemas de gobernabilidad.
- ¿Al peronismo le convenía o no la suspensión de las PASO? ¿Por qué?
La verdad que no puedo evaluar si nos convenía o no nos convenía. Yo creo que al peronismo siempre le conviene que se vote y que se presente. Y ahora justamente más porque empieza a tener una instancia de organización. Lo más importante de que esté Cristina al frente del peronismo es que alguien va a agarrar la sartén por el mango. El partido estuvo ahí surfeando, navegando entre la intrascendencia, el silencio, cada tanto algún congreso, pero la verdad que no jugó ningún papel y por eso mismo también tuvimos los resultados que tuvimos, es decir, un partido absolutamente paralizado, sin reacción, que posibilitó un montón de cosas, el avance de la antipolítica por lo pronto, pero un montón de cosas más, que creo que Cristina puede desandar. La buena noticia es que nosotros nos estamos reorganizando de otra manera, Cristina va a empezar un proceso de reorganización.
- Pero no creés que la suspensión le cae en un mal momento al peronismo, o sea, le cae justo en un momento en donde las PASO le ordenaría los candidatos.
Sí, es cierto, pero también es cierto que las internas del peronismo en las PASO, te voy a dar un ejemplo, la de Aníbal contra Julián Domínguez, fue sangrienta y nos costó la elección. Es un tema delicado la interna vía PASO para el peronismo porque las internas no son tranquilas, aunque se canalicen institucionalmente a través de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias. Entonces, es un riesgo, pero efectivamente no lo hemos podido aprovechar, fundamentalmente porque el partido ha estado un poco a la deriva. Ahora me parece que justamente en un momento en el que podían llegar a ser útiles, desaparece, y ahí está el riesgo también o puede llegar a haber un riesgo de que los distintos sectores no se pongan de acuerdo, no logren unificar una propuesta de cara a la elección y terminen antes en una interna cerrada. También es cierto que esos riesgos no se corren porque alguien modifica una ley, se corren porque cada uno tiene expectativas personales, mezquindades, malas lecturas, lo que sea, y termina equivocando el camino, pensando en posicionamientos individuales en lugar de el posicionamiento del peronismo en su conjunto, que es lo que yo estoy viendo hoy.
- ¿Cuál es la estrategia de Cristina Kirchner ante esta situación?
Cristina está decidida a poner el peronismo por delante de los nombres, a volver a hacer del peronismo una idea colectiva que la dirigencia abrace y que empuje, el riesgo es que eso no exista y que haya aventuras individuales, como estamos viendo en los últimos tiempos en distintos lugares del país, pero que no es solamente la capital o la provincia. Entonces, frente a eso es indispensable que Cristina lo ordene y veamos después qué va a pasar en términos electorales, pero no puede ser que el peronismo esté desorganizado frente a una elección, desorganizado en términos logísticos, de militancia, pero también de ideas. Medio peronismo vota una cosa en el Congreso, medio peronismo vota otra, la mitad de los gobernadores acompaña a Milei, hasta diría de manera indigna, y otro sector de gobernadores está en contra. La verdad es que eso no puede pasar en el peronismo. No digo que no haya disidencias internas, cuestionamientos, todo lo que quieras, pero que gobernadores peronistas acompañen a Milei, creo que es la mejor explicación de por qué Cristina tiene que estar en el lugar donde está.