Escrito por Facundo Cruz    Miércoles, 16 de Septiembre de 2009 14:25   
Tiempo de definiciones radicales
De la misma manera que analizamos la semana pasada algunos movimientos internos en el peronismo de cara a las presidenciales de 2011, y como si fuera un universo paralelo, la UCR también se encuentra en proceso de normalización y definición. El cimbronazo que provocó la construcción de la Concertación Plural para 2007 sigue siendo motivo de división interna hoy en día en el centenario partido y, particularmente, por su principal figura institucional actual.

Si, es verdad: Julio Cobos se mantiene todavía en el centro de las disputas partidarias y es el factor que divide aguas entre las filas radicales. Todo se reduce a la clara intención del Vicepresidente de la Nación de aspirar a la titularidad del Poder Ejecutivo dentro de dos años. Otro mandato como Vice sería inaceptable. Ningún político lo aceptaría.

Los deseos de Cobos se apoyan fuertemente en los altos índices de popularidad que registra desde su famoso voto “no positivo”, posicionándolo como el dirigente con mejor aceptación pública en la actualidad. Ello se ve reforzado por la estrategia construida con sus principales colaboradores: reuniones periódicas con empresarios, embajadores, funcionarios y dirigentes partidarios de todo el arco ideológico.
Así lo perciben también los dirigentes que se han acercado a Consenso Federal, el espacio político que construyó para las pasadas elecciones legislativas. Si bien no cuenta con una estructura partidaria asentada y con fuerte presencia en todos los distritos electorales del país, no han sido pocos quienes comparten su proyecto político y han encontrado en su figura una catapulta para sus carreras personales. Daniel Katz es el gran operador político de este armado.

Sin embargo, para que Cobos pueda concretar su proyecto político personal y evitar naufragar en el intento, necesita algo más que aliados ocasionales. Precisa de un apoyo partidario fuerte y ampliar el espectro de socios estratégicos. Acá es donde entra en juego la UCR.

Y acá también es donde surgen las complicaciones. En primer lugar, en el universo radical, antes de tomar decisiones sobre la estrategia electoral para las presidenciales se privilegia la vida partidaria interna. La renovación de autoridades nacionales será a finales del presente año y solamente una vez que asuman se comenzará a trabajar sobre las candidaturas.

Es acá donde Cobos choca con Gerardo Morales, actual Presidente del Comité Nacional. Mientras que el primero busca imponer a su candidato, Raúl Baglini, Morales considera que debería ser ocupado por un dirigente que se haya mantenido en la oposición durante el período kirchnerista. Otorgarle a Cobos el control de la UCR con los altos índices de popularidad dejaría sin recursos partidarios efectivos a quienes se quedaron en el partido y no formaron parte de la Concertación Plural. Hay también una cuota de orgullo personal.

El segundo punto de disputa radica en la idea del Vicepresidente de dialogar con todo el espectro opositor. Desde la UCR consideran que el límite de los futuros acuerdos electorales –también gubernamentales en caso de ganar en 2011- es Francisco De Narváez. La buena relación que mantiene con Cobos genera ciertas suspicacias dentro del partido, particularmente por sus vínculos con el peronismo y ciertas diferencias ideológicas básicas.

Por último, Morales también considera que si desea participar dentro de la estructura partidaria y tener cierto poder de decisión, entonces debe desarticular Consenso Federal. Varios dirigentes radicales han migrado hacia ese espacio e incluso competido contra la UCR en algunos distritos, particularmente en aquellos donde no se lograron acuerdos entre ambos espacios. Muchos se deben acordar que en la Provincia de Buenos Aires casi participan con listas separadas en junio pasado.

En definitiva, todas las piezas parecen estar moviéndose en pos de la normalización interna y la unidad partidaria. Si Morales y Cobos llegan a un acuerdo sobre las nuevas autoridades internas, entonces gran parte del camino está allanado para elaborar estrategias comunes para los próximos años. La realidad es que si los radicales desean volver a ser gobierno, es estéril todo intento que los mantenga separados.

La actual dirigencia partidaria sabe que Cobos es su mejor candidato para el 2011 y no pueden dejar pasar otra chance de alcanzar la Presidencia. El escenario los favorece. Sin embargo, tampoco desean regalar espacios de poder. Regla política fundamental: si te vas, cuando vuelvas tendrás que negociar.

Facundo Cruz
15 de septiembre de 2009
 
Autor de la nota: Facundo Cruz

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